Sí definitivamente no he sido consciente plenamente de lo que se vivió en los noventa, porque apenas he cumplido 22 años, pero el dolor de la gente de la sierra del país es permanente. En Huanta- Ayacucho, pobladores siguen conservando sus cruces fuera de las casas, cuadros colgados con velas prendidas por las noches por sus familiares desaparecidos. Conversando con pobladores que me brindaron hospedaje aún se siente su gran pesar y resentimiento por lo sucedido en aquellas épocas fujimoristas.
Por eso a continuación te presento, sí a ti que votaste por Keiko Fujimori, o a los que no y tenemos que tenerla en la posible segunda vuelta; las siguientes líneas para refrescarte la memoria.
¿Queremos a un mujer que gobierne el Perú y que no le haya interesado que su padre maltratase a su madre?, haciendo que ella lo denuncie y se divorcie dejando el cargo de primera dama y la hija “favorita” lo asuma a sus escasos diecinueve años; a eso que los fujimoristas llaman ‘resignado sacrificio’, yo prefiero darle otro nombre: inescrupuloso hambre de poder.
Porque el gobierno de Fujimori en su conjunto robó 6,000 millones de dólares. José Ugaz solicitó y obtuvo que se congelasen las cuentas de la mafia en el extranjero: 140 millones de dólares en Suiza, 64 en las islas Caimán, 20 en Estados Unidos y unos 4 millones en otros países; así como 18 millones en el propio Perú. En 2004 la ONG Transparencia Internacional estimó en unos 600 millones de dólares la fortuna personal de Fujimori durante los diez años que estuvo en el poder, y sacando cálculos en esos años de mandato aumentó un 54% la pobreza del país. La pregunta que todos nos hacemos y la investigación de todo este dinero, ¿dónde quedó?
Se acusa a Humala de tener como asesor a Chávez, pero se olvida que los asesores principales de Keiko son su padre Alberto Fujimori desde la Diroes, y Vladimiro Montesinos desde la Base Naval. También se olvida que Keiko bailaba el trencito con el presidente venezolano, que su padre refugió al Chávez golpista en 1992, y que el mismo Vladi se escondió también en Venezuela luego de huir de Perú (La República,2015), esto es una montaña rusa.
Actualmente, muchos trabajan más de doce horas diarias siendo explotados por necesidad de tener que mantener una familia siendo normal esto todo porque Fujimori acabó con los derechos laborales, convirtiendo en norma la política del cholo barato: sin estabilidad laboral, sin seguro social ni CTS para los trabajos "informales". Estos últimos cinco años, ella estuvo en el congreso en los cuales apenas convirtió seis iniciativas en leyes, saca tu cuenta amigo lector.
Y si llevamos esta crítica a la parte psicológica, nos acordaremos muchos de las palabras de Keiko Fujimori en un mitín en el cual menciona que va a liberar a su padre y que éste había sido “el mejor Presidente en la historia del Perú”; entonces no tiene sentido su juramento afirmando lo contrario, pues no ha superado además su complejo de Electra.
Finalmente recordaremos que ella se pasa recorriendo el país entero meses atrás de las elecciones hablando de los derechos de las personas por tener una mejor calidad de vida, pero no recuerda de esas campañas de salud engañosas que se dieron cuando ella era primera dama en el periodo de gobierno de su padre, de las cuales tenia pleno conocimiento, las cuales se daban a fin de convencer a los pobladores de que la única forma de salir de la pobreza era no tener más hijos. Gravísima violación de los derechos humanos, que todavía está pendiente de sanción y reparación a las víctimas.
Gran parte de las mujeres afectadas son indígenas y campesinas de bajos recursos y quechuahablantes cuya salud se vio afectada y deteriorada como consecuencia de los procedimientos quirúrgicos a los que fueron sometidas sin ser debidamente informadas" (Navarro, 2016)
A continuación uno de los testimonios más expuesto en la prensa local.
El testimonio de Esperanza Huayama
Les voy a contar sobre mi caso en Huancabamba. Mandaron una comisión de Lima a cada caserío diciendo que nos iban a apoyar con alimentos, vitaminas y medicinas. Entonces me hicieron pasar a un local y me pusieron la bata y me anestesiaron. Yo estaba embarazada de tres meses, y ellos lo sabían. Yo no lo sabía, pero aun así me operaron. Yo al enterarme les dije: 'No me quiten a mi hijito, prefiero morir junto a él. No me saquen a mi hijito'. Lo mismo les hicieron a muchas señoras ese día. Cien por lo menos. Primero nos ofrecieron medicina, pero luego como animales nos trataron. Una vez que cerraron el puesto de salud, ya nos sacaron a todas las señoras y a cada una las llevaban con una ambulancia a otros lugares. Algunas señoras murieron, a otras sus esposos las abandonaron. Todo fue una desgracia.
Peruano,
has memoria.