Hasta cuando
¿Hasta cuándo vas a permitir que te trate como si fueras
algo sin memoria ni sentimientos?
¿Hasta cuándo vas a seguir llevando tu vida libre al común denominador
llamado libertinaje?
¿Hasta cuándo vas a seguir diciendo que todo está muy bien (se
le entrecorta la voz), cuando todo está boca abajo?
¿Hasta cuándo vas a tener los cojones de decirle que la
dejaste de amar, pero que no puede renunciar a ella porque el apego es más
grande?
¿Hasta cuándo vas a seguir en ese trabajo que solo te hace
infeliz y que ya no te ayuda avanzar?
¿Hasta cuándo vas a seguir pensando que la plata mueve todo
(bueno casi) pero no tu corazón ni tus anhelos más profundos? (ella escuchó esto
y se le erizó la piel como aquella vez)
¿Hasta cuándo vas
seguir metido en ese taller donde no estás disfrutando ni la mitad de lo
que tenías en mente?
¿Hasta cuándo vas a seguir juzgándote? (piensa, respira y
sigue preguntando..)
¿Hasta cuándo vas a seguir callando? ¡HASTA CUANDO!
Hasta que lo decidas, le dijo ella al oído.
Karina Ramírez Mondaca (#SinTítulo, pág 03)