martes, 12 de febrero de 2013

Cerró el libro

Aquella noche, donde dos desconocidos estrecharon sus manos y se preguntaron  de donde venia aquella magia que por semanas, días, horas y minutos invadieron sus tiempos y sus ganas de querer ser felices, donde las emociones y los momentos precisos y perfectos valían más, era como si el contacto que tenían a diario era el contacto de dos sustancias químicas; es decir,  que si hay reacción, ambas se transformarían.  

 Rebeca siempre le decía que  eso tardaría, que no será fácil pero que valdría la pena,  una vez más erró..la inseguridad que empezó a invadirlo hizo que todo se destruyera, que simplemente se vaya por el  camino más fácil, que obviamente  buscó la mejor excusa para olvidar todo y/o para decirte el adiós, que más podría pensar Rebeca si luego de muchas cosas, de la nada voltea la hoja… sin pensar que de repente lo que hizo fue el subconsciente que dirige absolutamente todo lo que hace a diario, o simplemente la inmadurez que tiene tan desarrollada aquel muchacho...
Acá no interesa si Rebeca o él encajan en un mismo mundo, pues el amor no es una marca ni mucho menos debemos ponerle una etiqueta, ni hacer una receta con pasos, solo es estar con tu amor, sin fijarse en cosas vanas. 

Tu! , sí tu..si te hubieras dado el tiempo necesario de conocerla, jamás hubieran salido esas palabras tan injustas, que por efecto si hubieras mirado sus ojos marrones en ese momento, hubieras notado que la destruiste, querido. Pues ella solo pidió tu sinceridad, más no que le digas  palabras equivocadas ni muchos menos que disfraces el amor para tu conveniencia,  pues solo dejaste para el final la estocada de la decepción. Hay una gran diferencia entre ella y tu y no tiene nada que ver lo que ya se supone que estás imaginando, sino que ella sabe como tratar a una persona, que a sus cortos diecinueve años aprendió a darse el tiempo de conocer quien está a su lado y  no cambiar a una persona como si fuera algo sin importancia, por el contrario dejarla en el recuerdo así haya sido mala.. y definitivamente  ser feliz por si misma, sin tener que fingir estarlo pues para eso vino al mundo. Ojalá y Rebeca te haya enseñado algo más en tu vida y que algún día reconozcas la injusticia que cometiste con ella al decirle cosas que no tenían ni pies ni cabeza. 


Ahora ella está mejor, porque se dio cuenta que 
 -Nada es para tanto, ni nada es para siempre-

 
terminara de la peor forma, Cerró sus ojos
 http://www.youtube.com/watch?v=I9cCPQVPv8o